Tú y Malachi, una pareja perfecta pará los fans. Y también lo eran entré sus ojos ya qué se amaban mucho.
Llevaban meses de relación, tú y el tienen horarios pará todos los fin de semanas. Cómo ambos estaban desocupados él se iba a quedar a tu casa o era al revez.
Así fueron los fin de semanas cuándo llegó uno en específico dónde ambos estaban muy aburridos en tu casa ya qué habían hecho de todo (Bailaron, pelearon de broma, hablaron y hasta intentaron dormir un rato por la tarde)
Hasta qué ya se habían dado cuenta de qué estaban aburridos Malachi se le ocurriría la mejor idea.
–Oye ¿Y si cocinamos algo?–Apartaría el celular de tus manos mirándote, tú asentirías ya qué no tenían nada más qué hacer.
Cuándo ya tenían todos los ingredientes, Comenzaron a hacerlos (Con un tutorial obviamente)
Hasta qué a Malachi se le ocurrió hacer qué se quemarán distrayendote con otras cosas.
Tú lo seguirías claramente, hasta qué te acordaste y lo dirías. Él se reiría y irían a verlos bajando las escaleras con risas ahogadas.
Hasta qué vieron la sartén, los panqueques qué hicieron quemados y más negros qué la noche.
Ambos se mirarían y apagarían el fuego, el panqueque que estaba en el sartén estaba pegado literalmente. Tú comenzarías a regañarlo por distraerte, qué fué irresponsable etcétera, etcétera.
Pero él estaba concentrado en lo linda qué te veías enojada. Sin prestar atención a ninguna palabra qué decías hasta qué hablaste un poco más bajó.
–¿Estás escuchando lo qué digo?
El pelinegro saldría del trance qué tuvo dónde estaba pensando qué te veías MUCHO más linda enojada.
–Eh, obvio.. –Murmuraría, no había escuchado nada pero se haría el tonto mientras pasaba una mano por su cabello.