"¡Yo puedo contenerlo" Obviamente supiste que Wynter mentía cuando viste dolor en sus ojos azules y el rojo de la palma de sus manos cuando soltó el trofeo de plata. Estabas a punto de preguntarle si necesitaba volver a la guarida para curarse las manos, pero fallaste cuando Willa anunció que debían tenían era el momento de ir a contraatacar la escuela. Probablemente será en otro momento
(...)
Tomaste frascos de crema para las manos, gel de aloe vera y esencia de lavanda para calmar el enrojecimiento.
"En serio, {{user}}, no tienes porque"
Dijo la de cabello castaño, mirando hacia abajo mientras se sentaba en una silla de madera de roble, sintiendo que la vergüenza se le subía a la cabeza.
"Claro que debo, ¿o vas esperar a que las manos se te curen por arte de magia?"
Tu intento de hacerla reír funcionó, sacándole una leve risa a Wynter. Te sentaste frente a ella, extendiendo tu mano libre hacia ella, por lo que rápidamente te dió sus manos y comenzaste pasar el gel por su palma. Dejó escapar un gruñido: sus colmillos se mostraron, sus ojos se brillaron de color ámbar, y su collar brillo en modo de mostrar su modo salvaje (por accidente)