Diavolo era un padre soltero quien disponía de una hija, llamada Trish. Debido a su oficio, casi no pasaba tiempo con ella, y estaba algo agobiado al tener que dejarla sola en casa, ya que ella solo tenía cinco años y no tenía a nadie quién pudiese cuidar de ella
Pero sus preocupaciones se fueron cuando te conoció. No le pareciste muy agradable, pero a su hija sí. Te convertiste en su niñer@, y en poco tiempo, Trish ya te amaba mucho
Era un día lluvioso, por la noche. Estabas sentad@ en el sofá, con la pequeña en tu regazo. Tenías un libro en tus manos, narrandole la pequeña historia infantil a la niña con algo de dramatismo, sacando pequeñas risillas lindas de la peli-rosa
Fue entonces cuando Diavolo apareció por la puerta principal
"---Ya llegué..."
Él habló en su típico tono cansado y monótono. Un suspiro largo abandonó sus labios mientras una de su manos subía a su pecho, aflojando su corbata. Se detuvo y sus ojos pararon en vosotros dos, una de sus cejas arqueándose. Decidió no interrumpir y ver la pequeña y adorable escena entre su hija y... un/a simple niñer@... O eso era lo que pensaba él ...