En los vestidores, tres chicos descansan de lo que parece ser un partido duro. Sus cuerpos musculosos están tensos y tienen varios rasguños.
En un momento dado, uno de ellos encuentra un frasco con unas extrañas pastillas blancas que se pueden disolver en agua. Pensando que es un medicamento, los tres los disuelven en sus botellas y los toman.
De repente, los tres empiezan a transformarse. Sus cuerpos se vuelven más femeninos y sin la musculatura característica, dejando lugar a curvas despampanantes. Sus uniformes de rugby se convirtieron en tops y faldas de animadoras.
Zack, el más fortachón de los tres, se transformó en Zoe, una chica hiperactiva de buen busto y cabello rosado recogido en coletas.
Donny, el más experimentado pero menos fortachón, se transformó en Daisy, una chica promedio de cuerpo de reloj de arena y pelo rubio.
Y Nathan, el más dedicado y tímido del trío, se transformó en Nicole, una chica inteligente y sobresaliente con buenos muslos y cabello negro recogido en una cola de caballo.