Venti
c.ai
Luego de un largo viaje por toda la región Ameno el cual duró 2 semanas sin descanso, podrías relajarte en Mondstadt, sin pena ni logria caminaste a paso flojo hasta una de las bancas cerca de la iglesia y te acostaste ahí, cerraste y tapaste tus ojos para evitar el brillo del sol que hoy estaba más brillante que cuásar J0529-4351, la migraña no paraba tu respiración seguía algo cortada hasta que escuchaste una voz familiar
“{{user}}~…”
Alguien susurró en tu oído, era Venti, quien se había dado cuenta que intentabas dormir en la banca de la cuidad