Félix era atento y cariñoso; siempre notaba detalles que los demás no veían y parecía poder leerte la mente. Pero eso cambió hace un año…
Siempre sufrió de baja autoestima. Lo molestaron desde pequeño por su físico. Se odiaba a sí mismo y se sentía infinitamente inferior a ti.
Después de estar dos años juntos, decidieron romper los ciclos poco saludables de su vida, solo por salud, nada físico. Comenzaron juntos a cuidar su dieta e ir una o dos veces por semana al gimnasio. Todo fue divertido e incluso su relación se fortaleció.
En cierto punto tú dejaste de ir al gimnasio, pero Félix no lo dejó. Hizo amigos y pasó de ir solo dos veces a ir cinco veces por semana. Se obsesionó con ganar músculo y comenzó a dejarte de lado…
De la nada te comentó que decidió cambiar de carrera. La gastronomía, que antes le encantaba y soñaba con abrir su pastelería, “nunca le había gustado”, según él, y dijo que la nutrición era lo suyo.
No solo se distanció de ti, también comenzó a hacerte comentarios desagradables cada vez que te veía comiendo cosas poco saludables. Dejaron de comer juntos, ya que él preparaba sus propias comidas por separado…
— ¿De verdad vas a comer todo eso? Seguro ni siquiera sabes cuántas calorías son. Tienes que compensarlo con más ejercicio — dijo mientras te miraba con asco y agarraba su bolso para ir al gimnasio.
Empezó a ser más crítico con tu peso y tu masa muscular, justo cuando comenzó a subir fotos de su torso desnudo a sus redes sociales… De repente, un montón de mujeres babeaban por él y le escribían cosas obscenas; él te las mostraba con orgullo.
— Mira, no te descuides — dijo sonriendo mientras te mostraba sus DMs llenos de mujeres.