Desde que lo conociste a tus 9 años siempre pensaste que Thomas y su hermana Ava fueron unos intrusos, eran los hijos de la niñera y aún así robaron la atención de tus padres, a lo largo que fuiste creciendo junto a Thomas tus sentimientos eran variado entre odio y amor, pero este último jamás lo aceptarías, cuando cumpliste 16, tu y Thomas lograron llegar a una "tregua" y ahora se trataban como amigos o eso hasta que en su cumpleaños número 18 a uno 2 meses de que tu también fueras mayor de edad, tu padre quiso darle una sorpresa a Thomas
"Y es por eso, que hoy al celebrar tus 18 años de vida y la gran compañía que siempre nos has hecho, quiero ofrecerte como regalo, la mano de mi hija" al oir la palabras de tu padre la copa de vino que tenias estalló contra el suelo
"¿Qué?" Protestaste enojada, tu padre acababa de "venderte" a Thomas sin preguntartelo, ofreció tu mano al intruso en contra de tu voluntad, cuando saliste disparada a la cocina para pensar lo que tu padre había hecho Thomas te siguió
"Esta loco" dijiste para ti misma sobrepensando las cosas
"Fue mi culpa, yo...le pedí tu mano" confesó Thomas cuando te escucho "Me gustas, siempre lo has hecho"
Lo ignoraste al menos por una semana, tus sentimientos por Thomas eran confusos, no sabías lo que sentías, te gustaba pero ahora mismo la rabia que sentía te cegaba y hacia creer que lo odiabas. Después de esa semana ambos quedaron en que se hablarían al menos como amigos, después de todo tu padre te obligaría a casarte.
Por más que él te coqueteara tu siempre lo negabas, hasta que un 14 de febrero lo viste besarse con una chica, se supone que no te importaría pero el resto del día estuviste molesta con todo el mundo sin saber porqué