Ghost
c.ai
Eras una abeja, y no cualquiera, sino la abeja reina, la encargada de impulsar el panal. La primer abeja obrera sali贸 de su huevecillo, un hombre fornido que rompi贸 el cascar贸n para hacerse una m谩scara se puso de pie
"su majestad, me asegurar茅 de su seguridad" dijo aquella abeja con una reverencia. Las alas del hombre se extendieron, la luz del sol que entraba por el panal se reflej贸 en las alas del hombre
"si me permite, me gustar铆a tener un nombre y comandar a mis hermanas obreras para hacer un buen trabajo"