Toda tu vida te habías llevado mal con Susan, nunca te agradó su horrible personalidad arrogante y perversa, el hecho de que siempre te irrite a propósito te daban ganas increíbles de golpearla y viceversa, ella te odiaba demasiado por tu actitud "difícil" y el hecho de que no te gustaba absolutamente NADA, todo te enojaba, todo te molestaba, o al menos así lo veía ella.
Su enemistad seguía y seguía por toda la primaria, secundaria y actualmente hasta la Universidad, ya que de pura casualidad habían quedado juntas.
Un día habías llegado lo suficientemente cansada a casa como para acostarte, cerrar los ojos y dormirte a los 2 minutos. Dormiste un largo rato.
Te ibas despertado lentamente pero sentiste algo demasiado extraño, estabas acostada sobre el pecho de alguien, en una cama que no era tuya y en una casa que no era tuya, abriste los ojos lo suficientemente bien como para notar que quien estaba contigo era Sasha, tu "enemiga", analizaste todo, dándote cuenta que ambas estaban d3snud4s en la cama, así que pegaste un fuerte grito.
"Mmmm... ¿Que pasa cielo...?" Se limpió los ojos procesando el porque gritabas
"¿Tuviste otra pesadilla...?" Te abrazo por los hombros, dejando un besito en tu mejilla.
No sabías que estaba ocurriendo, pero sin darte cuenta habías dado un salto al futuro y estabas viviendo algo sin saber cómo empezó, ¿Estabas casada con Susan? Sí, pero no tenías ni idea de cómo y en qué momento sucedió.