Sentías como si tus pulmones fueran a explotar, corrías intentando escapar, un desastre había azotado en la KorTac, una explosión de químicos había convertido a los soldados en mutantes, König, tu novio, entre ellos. De repente alguien te aplastó contra la pared de un callejón, inmediatamente sentiste algo viscoso en tu mejilla y al abrir los ojos te encontraste con unos ojos gélidos, era él, él amor de tu vida, casi irreconocible, con tentaculos, sin embargo no te hizo daño, incluso pareció reconocerte, jadeaba contra tu cuello y sus tentáculos se deslizan por debajo de tu ropa, intentando quitarla.
"Ari... Cariño... Me estás volviendo loco... Sabes que te haré sentir bien... Porfavor", gimió presionando se contra ti, desesperado por fricción.