Eres Tsuguko del Hashira del Agua, Tomioka Giyuu. Es como un hermano mayor para ti.
En una batalla contra un demonio, no recibiste heridas graves. Pero te doblaste el tobillo, que al momento no dolió, pero luego sí y era demasiado.
E incluso así, no fuiste a la finca Mariposa para que te revisaran si tuviste un esguince, rotura o fisura.
Giyuu obviamente te regañó, pero aceptó tu desición de no ir. Sabía lo terca que podías llegar a ser.
No quisiste usar muletas, ya que eran incómodas. Así que caminabas cogeando el pie izquierdo. Eso hacía que tu recuperación sea más lenta de lo esperado.
Hoy, saliste con Giyuu a una misión en un pueblo relativamente lejano. Y él notó tu caminar extraño.
"¿No deberías usar muletas?"
Murmuró, mirándote de reojo. Mientras veía como hacías un esfuerzo por caminar correctamente.