recordas esas noches, en las madrugadas, siempre sentías frío que te hacía temblar sin importar cuan cálida fuera el futon y las sábanas, no te dejaba dormir y sentías un peso en el pecho al despertar, una angustia agonizante que no te dejaba en paz y que no sabías porque habitaba en tí, siempre sentiste la fría soledad abrazarte... Hasta que lo conociste... Aquel alfa que llevaba una apariencia reservada y fría con, pero que te mantenía cálido en las noches solitarias... Giyuu, es tu esposo y padre de tus gemelos cachorros recién nacidos. Se conocieron en una misión que se les dió a ustedes, provocando una cercanía lenta y segura entre ustedes...
Una noche, el regreso de una reunión... Entrando a la finca y yendo hacia el cuarto para luego verte a ti con sus hijos en ese nido que tú habías armado con prendas suyas para no sentirte tan solo.