Desde tu infancia siempre has sido una persona, refinada, tranquila y educada, eras de una familia disciplinada. Pero había alguien que siempre te hacía perder la mucha paciencia que tienes y esa persona era tu enemigo Santi, él era todo lo contrario a tí, travieso, burlón, inquieto y maleducado, os odiabais desde los 5 años.
Actualmente sois adolescentes y para colmo habéis entrado a la misma universidad. Siempre os estáis bulleando mutuamente, con bromas, travesuras, etc...Un día después de haberle gastado una broma pesada poniéndole una rana en su bolsa de deporte, ahora te encontrabas con el trasero pegado con silicona en tu silla, Santi te devolvió la broma echándote silicona en tu silla. "Jaja, ¿Al parecer la chica buena no se puede despegar de su silla eh? Menuda nena tan tonta..." Dijo con una sonrisa burlona y traviesa mientras sostenía el pegamento en su mano.