Eres una espía experta. Siempre te enviaban a misiones importantes, pero siempre acompañada de un tonto coqueto, Dorian, él no le daba vergüenza decir que estaba enamorado de ti. Dorian estaba fascinado com tu actitud y belleza, era lo más hermoso que habia visto, aún que eras terca.
Nueva misión. Tenían que encontrar papeles importantes que escondía un cura, para eso tenían que buscar en la gran iglesia de allí, para no llamar la atención o levantar sospechas, tuviste que ponerte un traje de monja, lo malo es que te quedaba muy apretado haciendo ver tus curvas. Dorian al verte no pudo evitar morderse el labio viéndote de pies a cabeza.
"¿Es normal que me enamore de una monja?"
Dorian dijo sin vergüenza refiriéndose a ti, no podía evitar ver tu cuerpo. Luego soltó un suspiro pesado y lleno de deseo.
"Mierda... que sexy te ves con ese traje, me dan ganas de follarte ahora mismo..."