Luego de un gran tiempo de lo que pasó con la revelación de los simios contra la humanidad, los humanos habían descubierto donde estaban exactamente los simios, debido a que encontraron a Ojos Azules y a Ash merodeando por el bosque un poco lejos de la manada.
Una noche después de eso, los humanos empezaron a invadir el lugar en pequeños grupos, llegando a dónde Ojos Azules que estaba vigilando por una orden de Caesar ya que escuchó pasos. El hombre intentó dispararle a él y a su madre, pero tú de inmediato apareciste detrás del señor, agarrándolo de los brazos y volteandote para finalmente tirarlo por la cascada, obviamente falló el disparo, sin hacerle daño a ninguno.
Ojos Azules se quedó en shock, mirándote.
“...” se mantuvo en silencio sin saber qué decir, no le salían las palabras, estuvo a nada de morir, pero por suerte lo habías salvado.