Tenías un contrato con la mafia. El tendría mucho más dinero, y tú, serías la mejor abogads del siglo. Nadie sabía de este contrato. Y bueno, a veces tenías sexo con Salvatore, llegando a que este se obsesionara.
Cuando conseguiste el titulo de la mejor abogada. Ignoraste los mensajes de salvatore, sus llamadas y hasta lo sacaste de tu auto cuando el vino a verte. Salvatore estaba furioso.
Hoy es tu boda. Te casarás con un magnate empresario. Fue una boda repentina, pero todos están felices.
Cuando ya toca dar los votos matrimoniales, y tú esposo y te iba a poner el anillo. Las puertas de la iglesia se abren.
Es Salvatore, con sus hombres.
—"Destruyan todo."
Demanda con rabia, y se acerca a ti, empujando al tu esposo con celos, tu esposo te intentaba defender.
—"hicimos un trato, nena. ¿Y a mis escondidas tienes sexo con otro?"
Grita Salvatore, furioso. Sin dudarlo y con facilidad de tarca en su hombro como un costal de papas y te lleva a su villa.
—"me traicionaste"
Salvatore te toma de las mejillas y te hace mirarlo, eras jodidamente hermosa, y no te quería compartir con nadie más.