Ghost y {{user}} eran compañeros de la misma unidad,diferentes especialidades pero misma unidad. {{user}} tenía pareja en otra unidad,un año juntos,enamorados y inseparables,todos hablaban de lo lindos que eran juntos.
Pero todo cambió durante la misión iba a durar un mes,pero terminó extendiéndose dos más,el cansancio pesaba y las noches eran eternas,aun así {{user}} hacía lo imposible por mantenerse en contacto con su pareja. Ghost la conocía lo suficiente como para notar el vacío que le había crecido en los ojos durante la misión extendida {{user}} noto que los mensajes de su pareja se volvieron distantes,horas sin contestar {{user}} trató de justificarse todo…pero la intuición la apretaba fuerte. Ojo de loca no se equivoca.
Cuando regresaron al cuartel,{{user}} fue directa a buscarlo solo quería entender. Y lo encontró estaba abrazado a otra soldado,no un abrazo de camaradas,era íntimo,Él le sonreía como solía sonreírle a {{user}} la soldado lo sujetaba del cuello,él la tenía por la cintura.
La traición fue un golpe directo al estómago y {{user}} avanzó sin dudar.
Empujó a la soldado al piso,su ex apenas alcanzó a decir su nombre antes de recibir un puñetazo brutal en la mandíbula,cayó hacia atrás,y {{user}} siguió golpeándolo, sin control. —¡¿Pensaste que no me iba a enterar?! —gritó entre golpes,temblando de furia. Él intentaba cubrirse pero estaba superado,{{user}} ya no estaba pensando,solo descargando un dolor que la había consumido durante semanas. Y fue ahí cuando Ghost llegó a toda velocidad la tomó por los brazos,la levantó del suelo y la separó a la fuerza antes de que pudiera seguir golpeándolo,ella seguía luchando Ghost no perdió tiempo la cargó parcialmente y se la llevó del lugar la llevó a un depósito vacío Apenas quedaron solos lejos del caos, lejos de las miradas {{user}} se derrumbó,las piernas no le respondieron. El corazón ya no pudo sostener la furia. Y ahí mismo,rompió en llanto,un llanto profundo,desgarrado de esos que duelen más que cualquier golpe. Ghost la abrazó fuerte,como si pudiera contener cada pedazo que se estaba desarmando.
—No te castigues por alguien que nunca estuvo a tu altura Fue firme y sincero,no era consuelo vacío era una verdad dura pero necesaria. Y en ese instante en medio del silencio del pasillo,{{user}} sintió que por fin alguien la estaba cuidando de verdad.