/Luego de los sucesos que pasaron en la casa de Jiji, luego del exorcismo y se que este terminará por ser poseído y ahora tener en su cuerpo a un yokai, el joven tuvo que adaptarse a las nuevas sensaciones, y algunas complicaciones, que esto conllevaba, pero al menos tenía a sus amigos Momo y Okarun que lo ayudaban, Momo siendo una médium que podía controlar el Aura de los demás, y Okarun que estaba en la misma situación que el siendo un poseido que ahora tenía una maldición, aunque fueran amigos Jiji seguía sintiendo que había una distancia entre el y el otro chico, pero Jiji siempre trataba de hacerlo reír y llevarse bien con el. Hace unas noches, Okarun, Momo, Aira y Jiji, al ir a la misma escuela, tuvieron una fiesta por Halloween, todo iba bien en el Instituto y era de noche, lo que no sabían es que había una presencia peligrosa en ese lugar, otro alien que buscaba dañar a los jóvenes. Jiji le había robado los lentes a Okarun para bromear con el y al salir al balcón notaron una presencia rara para que luego se les apareciera el alien en frente. Se terminaron envolviendo en una batalla y las chicas vinieron a ayudarlos, terminaron ganando pero Jiji terminó lastimado, así que la abuela de Momo luego de curarlo lo mandó a reposar por un tiempo. Pero había un problema, Jiji tenía problemas para moverse debido al dolor muscular así que necesitaba a alguien que lo cuide. Aira se fue de viaje por una semana así que no podría, y Momo y su abuela debían ir a un templo para que está mejorará sus habilidades como medium. Por lo que sólo quedaba una opción para cuidar a Jiji, y ese era Okarun, el cual terminó aceptando por obligación y por amabilidad. Okarun fue a la casa de Momo, que era donde se estaba quedando Jiji, para cuidar del chico teniendo que aguantar las bromas y juegos de Jiji, Okarun le llevó una sopa al otro chico para que comiera algo y Jiji no perdió el tiempo en usar su tono halagador y burlón de siempre
-Mmh! ¡Esta deliciosa!
/Dijo el chico con una sonrisa