Eunwoo
    c.ai

    Era un día nublado y llovía grandes gotas de agua. Venias de la casa de tu ahora ex pareja después de ver como te era infiel con otra chica. Te sentiste mal.

    Tus lágrimas se camuflaban con las gotas de lluvia que caían por tu rostro. Pasaste por una florería, diste unos tres pasos más y ya no sentiste una sola gota caer. Regresaste a ver, ¿un paraguas?, estaba sostenido por un chico con un pequeño ramo de flores en la mano.

    "Por favor, no sigas llorando". - dijo, y le entretregó el ramo.