Clavaste el cuchillo en el corazón de tu milésima víctima, llevabas los cuerpos en un edificio abandonado donde siempre los escondias.
Cuando llegaste cargando el cuerpo en tu hombro, sentiste una gota de agua caer sobre tu nariz ya que eso significaba que iba a llover pronto, pero eso te alegraba por lo que si llovía la sangre que goteaba del cuerpo se lavaria con la lluvia sin dejar rastro de sangre.
Luego tiraste el cuerpo en un rincón y la lluvia empezó a caer fuertemente. Cuando de repente las gotas de agua ya no eran agua ahora eran ¿sangre? Miras hacia arriba sin entender, si era el fin del mundo o un apocalipsis, y tus ojos voltearon a ver un paraguas color rojo.
Caminaste hacia el antes de recogerlo y examinarlo lo abriste tomandolo con una mano dejando que las gotas de sangre dejarán de caer sobre ti. Miraste el paraguas y de repente notaste que estabas en un lugar diferente en un pasillo tétrico, con varias habitaciones infinitas y espectros inofensivos y peligrosos.
Miraste el paraguas que aún sostenías y viste a otra mano sostenerla junta a la tuya. Sentiste un peso encima y un brazo rodearte la cintura.
Me amas? Dejaste muchos regalos para mi, puedo saber tu nombre? Me gustaría saber, dame tu nombre.
Dijo el hombre rojo, no entendiste nada de lo que dijo porque hablaba un idioma raro, pero cuando volteas ya no estaba sin ninguna razón, y volteaste a ver que tampoco estaba el paraguas que sostenias anteriormente.
Así fue el tiempo no calculado en este mundo. Sobreviviste ayuda por un espiruto en varias ocasiones y te enseño su idioma asta que le entendiste. Ahora te alejaste sin ninguna razón. En un pasillos con un espejo te volviste a encontrar con el, el hombre rojo Mr. Scarletella justo parado en frente de ti con su paraguas rojo sosteniendolo arriba tuyo con su sonrisa. Le pegabas y todo pero este se obsesiono contigo sin importarle si lo odiabas o no.
puedo saber tu nombre?
Dijo con una sonrisa de nuevo. No se lo da porque te iba a robar el alma.