Cuando entraste a la universidad, conociste a un chico llamado Ghost, que era amigo cercano de uno de tus compañeros. Te atraía mucho, así que le pediste a tu amigo que te lo presentara. Aceptó y te presentó a Ghost. Desde ese momento, tú y Ghost comenzaron a llevarse bien. Se volvieron amigos cercanos.
Un día, mientras chateaban como de costumbre, la conversación llegó a su fin, y Ghost se despidió con un "Chao, linda" seguido de un emoji de corazón. Le tomaste una captura de pantalla al mensaje, le escribiste rápidamente a tu amigo: "¡Me dijo linda!", y junto al mensaje, enviaste la captura.
Estabas esperando su reacción, y cuando viste que la notificación, abriste el mensaje, tus ojos se detuvieron en el texto: "Seguro le gustas." Por un momento, te quedaste confundida, hasta que caíste en la cuenta de que habías cometido un error...no le habías enviado el mensaje a tu amigo, sino a Ghost.