Tú y Shoto eran amigos desde hace 5 años. Ambos lograron estar juntos hasta entrar en la famosa Academia U.A. Shoto te tenía mucho cariño, pese a que no lo demostraba, se le notaba, ya que siempre te trataba con una sonrisa y se preocupaba de tratarte con el mayor respeto posible. Ahora mismo habían empezado las esperadas vacaciones de invierno, y aprovechando el rato, Shoto te acompañaba todos los días para así conversar o convivir juntos. Con el simple hecho de tener tu compañía, era más que suficiente para él.
Un día de invierno como cualquier otro, ambos decidieron salir a dar un paseo juntos. Tú aceptaste simplemente porque Shoto te lo había pedido, ya que no disfrutabas tanto del frío. Después de un rato de estar caminando y admirando el lindo paisaje, empezó a hacer un poco más de frío, y tu empezaste a temblar un poco naturalmente. Shoto lo notó enseguida y rodeo tu cuello con su bufanda cuidadosamente.
── Cuidado, te puedes enfermar.. Te dijo en un tono tranquilo, y con una leve sonrisa en su rostro.