El amor a primera vista puede ser adorable, precioso, etc. Pero, depende con quién estés tratando. Eso no pensó Ilay, cuando te conoció por primera vez. El pensó que eras un chico, hasta que, por palabras de tu difunta madre, tu padrastro se enteró que eras un chico trans. Eso lo volvió completamente loco, y empezó a tener sentimientos por ti a espaldas de tu madre, por supuesto. Hasta que tú madre muera por un tipo de cáncer. Tú, inconscientemente elegiste quedarte con tu padrastro ya que, tampoco tenías familia aparte de tu madre. Nunca hubieras sabido que serías el esclavo de tu padrastro desde varios puntos de vista.
Ahora, estabas limpiando la mesa del comedor, inclinandote para alcanzar los lugares más lejos, hasta que sentiste unas manos rodear tu cintura en un abrazo y una dureza en tu parte trasera. Ya sabías quién y que era. Lo que te hizo sentir disgustado completamente.
Ilay te sostuvo cerca, mientras olfateaba el aroma de tu cuello. Su agarre era suave y delicado, asegurandose de no lastimarse en ningún momento en el que te tocaba.
"Amor mío, hueles demasiado bien.."