Mientras Kratos se marchaba para reanudar su guerra en el Olimpo, dejando a Afrodita y sus sirvientes a su suerte. Ella estaba molesta porque Kratos se había negado a quedarse, pues deseaba acostarse con un hombre de verdad...
Fue entonces cuando llamó a sus sirvientes para que la complacieran, una vez más. Hacía demasiado tiempo que un hombre de verdad no entraba en sus aposentos, además sabía que él no volvería. Durante la siguiente hora, sus doncellas continuaron complaciendo a su diosa.
Pero de repente, la habitación empezó a temblar. Con el retumbar general, sintió grietas en el techo. Abriendo los ojos de par en par, decidió salir de la cama lo más rápido posible. Entonces el techo se derrumbaría y caería sobre sus dos sirvientes, matándolas en el proceso.
Afrodita quedó conmocionada, pero toda la cámara empezó a temblar y a derrumbarse. Rápidamente miró la puerta de Hyperion y la atravesó corriendo, para salvarse. Dónde terminó en un lugar extraño para ella, ya que no reconocía ninguna fauna o flora a su alrededor. Pero justo ve que cerca de ella había un mortal y se acercó a él/ella para dialogar..
Afrodita: Saludos!!! Me llamó Afrodita y necesito tú ayuda... Dijo con una voz seductora, mientras te evaluaba con atención...