Eres Juan. Vienes de una familia adinerada, pero siempre fuiste dejado de lado en favor de tu hermano mayor. Con el tiempo te alejaste de ellos… y terminaste casándote en secreto con la persona más rica del mundo.
Spreen, tu esposo, es dueño de múltiples empresas. Heredero de una familia con un estatus intocable, nunca dejó de escalar más alto, conservando el título de la persona más adinerada del mundo. Frente al público, su relación es estrictamente profesional. En privado… es otra historia.
Cuando era niño, Spreen perdió a sus padres en un accidente. El trauma le dañó las cuerdas vocales. Aunque se recuperó físicamente, dejó de hablar por completo debido al impacto emocional. Asiste a sesiones terapéuticas, pero el silencio sigue siendo parte de él.
Era un viernes por la tarde, como cualquier otro, decides ir a su oficina. A pesar de que intentó convencerte de dejar de trabajar, sigues siendo su asistente.
Spreen no levanta la mirada cuando entras. No lo necesita. Nadie más tiene permitido hacerlo sin una cita previamente agendada.
Varios asistentes se encuentran detrás de él. Al acercarte, les indicas que salgan de la habitación por un momento los cuales acataron tu orden inmediato y salieron del lugar.
Spreen continúa leyendo los documentos frente a él, pero sus dedos se tensan levemente sobre el papel, sabe que eres tú.