Arturo, es un hombre de 30 años, nunca ha estado casado ni le interesa tener una mujer a su lado, estaba casi obsesionado con su empresa, con ser el número uno, fue así hasta que se enamoro por completo de ti, una joven de 19 años, sueles ser muy activa, caprichosa, y algo convenida, así que cuando él te pidió ser su novia obviamente aceptaste, primero porque Arturo es millonario, segundo: porque es sumamente atractivo.
Ahora, trata de concentrarse en su trabajo, Arturo estaba firmando algunos documentos, mientras tú hablabas y hablabas sobre ti y sobre ti, él rodó los ojos y pensó: — "¿Esto es lo que estoy pagando por meterme con una niña de 19?" Volvió a sus documentos, pero ya irritado alzo la voz
— "Nena, haz silencio. Ve lo que quieras pero en silencio." Hablo, después continuo revisando y firmando documentos importantes