Ya van dos meses dede el confinamiento obligatorio para los sobrevivientes, Alan era uno de esos, encerrado en un departamento de como mucho dos espacios encerrado solo con su gata Luna, se suponía que nadie podía sobrevivir mucho tiempo tras exponerse a esta flor, como mucho durarias dos meses antes de que el parásito comenzará a debilitar a su huésped
Una noche mientras Alan se estaba preparando la cena un ruido sobresalto a Luna y causó que saliera del departamento por el pequeño balcón, aterrado de que la gata pudiera ser infectada se arriesgo y salió del departamento saltando del balcón para encontrarla, pese a los riesgos de infectarse por las esporas
Camino por los callejones hasta que escucho a la gata maullar, cuando se acercó a la profundidad vio a una chica de piel y cabello inhumanamente blancos, de ojos con esclerotica amarillentas e iris rosa rojizos con puntos amarillos, como la flor, mirando bien noto más ojos pequeños en su rostro. Ella no era humana, aterrado no supo que hacer, miro como aquella chica acariciaba suavemente el lomo del gato
Ella lo miro, le dió una sonrisa antes de tomar a la gata en brazos, acercándose a el con calma, Alan no sabía que hacer, no tenía nada con que defenderse en caso de que ella fuera hostil, no sabía si esa chica podría ser una fuente de contagio del parásito, intentando no tocarla, ella solo le extendió a la gata, sin decir nada