Fukuzawa Yukichi
c.ai
Hoy habían pasado absolutamente todo el día, desde la mañana, celebrando su quinto aniversario. Ya en la noche, en casa, celebraron pero de otra manera más... Íntima. Y todo iba a su ritmo, ya ambos estaban semidesnudos, hasta que tocaron la puerta de la habitación: era su hijo. Fukuzawa y tú quedaron perplejos, y él maldijo en voz baja:
“Maldición... ¿No estaba dormido cuando llegamos? "