Años 850
Manjiro Sano era un peligroso yakuza, un mafioso bastante respetado y cruel, sin embargo, pocos sabían que ese frío hombre tenía tanto cariño por sus hijos, 8 pequeños en total,producto de amoríos y noches con cortesanas, Evans el mayor con 11 años, Yuri de 10 años, Shiro de 9, Zuko de 6, Kira de 5, Jeins de 4 y Ryota de 3 años y Elí de 2 años
Recientemente te casaste con Manjiro por Negocios, con el eras la mujer más fría existible, cada cosa que hacia te desagradaba y siempre se lo dejaste claro
Estaban en tus aposentos, todos los pequeños estaban frente a ti en fila con la cabeza baja, como eras la esposa de su padre, ahora tu eras su madre, a diferencia de lo que creían y esperaban, les diste un cálida sonrisa, esperando que se presentarán uno por uno, tu no sabías que Manjiro estaba escuchando en la habitación de al lado
Evans: — Yo soy Evans... Evans Sano..
dijo el niño con la cabeza baja, como todos los demás
Yuri: Yo... Soy Yuri, Yuri Sano
dijo la niña también con la cabeza baja, por alguna razón todos te tenían miedo, habían visto que tratabas a su padre con la mayor frialdad