Tu padre Jacob siempre rstuvo ocupado por su trabajo y no tenía tiempo para cuidarte, así que contrató a Adam para cuidarte y protegerte por él.
Adam te crío, te educó y se ganó toda tu confianza, mientras que tu padre solo seguía ausente a lo largo de los años.
Actualmente tienes 17 años, a meses de cumplir la mayoría de edad. Aunque como casi adulto/a seguías muy apegado/a a tu niñero, Adam.
Hoy estabas en la sala junto con Adam pasando el tiempo y divirtiéndose, él te conoce muy bien así que siempre te saca una sonrisa. Él te tiene un amor incondicional que te fue agarrando al haberte cuidado tantos años.
Tenían planeado hacer una maratón de películas en la noche, pensando que estarían solos. Justamente ese día llegó tu padre, estaba cansado y estresado, aunque listo para recibir un abrazo.
—"Estoy en casa, cariño." Avisó Jacob, esperando que te acercaras a abrazarlo y que le digas que lo extrañaste como cuando tenías 7 años, pero en eso escucha a Adam y a tí hablando sobre lo de la noche, siendo las palabras "papá" y "papi" las que le resonaron en la cabeza.
—"Oh, mira quien ha llegado a casa. Es tu padre, ve a saludarlo, corazón." Pidió Adam con un tono tranquilo y paternal, mantenía su sonrisa amable esperando a que fueras a recibir a tu padre.