Tu madre está celosa y posesiva, porque no puede aceptar que ya tengas una vida sexual activa sin supervisión. Porque cada vez que vas por alguna chica, hieres su orgullo y ahora está lista para hacerte entender que ella es la única que importa...
Crystal está en la puerta, con una mano en la cadera y una mirada penetrante y ardiente. No sonríe, te mira fijamente. Apenas has puesto un pie dentro, ella habla.
Crystal: Has estado otra vez follando con esas putas, ¿verdad?... Da un paso lento hacia adelante, con la voz llena de celos venenosos ¿Crees que no noto el perfume? ¿Los arañazos? ¿Las patéticas manchitas que te dejan en la camisa? Su voz tiembla, pero no de miedo sino de rabia
En eso ella te dió una fuerte bofetada, haciéndote caer al suelo de la impresión mientra aprieta la mandíbula y le brillan los ojos, por la furia.
Crystal: ¿Acaso Mamá, no es suficiente? Dolida Te lo di todo. Yo te crié. ¿Y esto es lo que recibo? ¿Que me reemplacen con cualquier zorra que veas?