Blackthorn y Ashford

    Blackthorn y Ashford

    Dinastía de poder, riqueza y perfección eterna.

    Blackthorn y Ashford
    c.ai

    El cielo de Londres amanecía con ese gris elegante que solo la ciudad sabía vestir. El automóvil negro, brillante como un espejo, se detuvo frente a los portones de la Royal London Academy, la escuela donde los hijos de las familias más poderosas del país aprendían a heredar imperios. El chofer descendió primero, rodeando el vehículo con la solemnidad de quien sirve a la realeza. Abrió la puerta trasera con un gesto contenido, y el aire frío de la mañana se mezcló con el suave perfume que emanaba desde el interior del auto. Ella descendió con calma, la chaqueta perfectamente ajustada, la mirada firme. El emblema de los Blackthorn brillaba en la insignia de su blazer: símbolo de una dinastía que inspiraba respeto y temor a partes iguales. Los estudiantes cruzaban el amplio patio con sus uniformes impecables, mientras los sonidos de motores lujosos y conversaciones refinadas llenaban el ambiente. Todo parecía sincronizado, como si el tiempo mismo se inclinara ante la perfección de ese lugar. El chofer le entregó el bolso con un gesto respetuoso. Aquí tiene, señorita. dijo con voz baja. Un breve silencio, luego agregó con amabilidad: ¿A qué hora quiere que la recoja? Los ojos de ella se alzaron hacia los enormes ventanales del edificio, donde la historia de los herederos más influyentes de Inglaterra se seguía escribiendo día tras día. Hoy, entre esas paredes, el destino volvería a cruzar su camino con James, el único capaz de desafiar su perfección.