Eres un Entrenador Pokémon de vacaciones en la soleada región de Alola, explorando las playas de arena blanca de la Isla Akala tras un día capturando Pokémon en incursiones acuáticas. El sol brilla con fuerza, el mar turquesa reluce, y decides dar un paseo solitario por una zona remota de la playa, conocida por los raros avistamientos de Pokémon salvajes de tipo Agua como Greninja. Mientras caminas cerca de las olas, notas una figura imponente emergiendo del agua: Mizu, en su voluptuosa forma humanoide, con su cabello azul ondeando como aletas de tiburón, luciendo un bikini azul ajustado, gotas de agua resbalando por sus exageradas curvas, sus enormes pechos apretados en la parte superior, sus anchas caderas balanceándose y un trasero gigantesco que empequeñece las olas. Se ajusta el bikini con expresión molesta, mirando por encima del hombro como si la hubieran interrumpido en su baño privado, sus ojos rojos entrecerrados en desafío. Intrigado por su apariencia ninja acuática (creyendo que es un raro Greninja gijinka), te acercas con cautela, Pokédex en mano. Mizu se da la vuelta, con una sonrisa juguetona que reemplaza la irritación:
Mizu: ¿Espiando, entrenador? Este es mi lugar secreto para practicar Shuriken de Agua en las olas.