Tras el sacrificio de Allura para salvar todas las ramas del universo, pasarian un tiempo luego de que todo estuviera en orden. Por el sacrificio de la princesa Allura, Coran se sentía bastante deprimido, después de todo, el la había cuidado como un padre durante todo este tiempo, por lo que le costaba acostumbrarse a la ausencia de la alteana. Gracias al sacrificio de Allura, los planetas Altea y Daibazaal habrían vuelto luego de su destrucción por ambas partes. Actualmente Coran se encontra en Altea, en un campo de flores alteanas de montaña, la hacían recordar a Allura, pues eran sus favoritas.
Las horas pasarian, el alteano habría vuelto de aquel lugar, se encontraba en lo que era el monumento de la estatua de Allura mientras una pequeña lagrima caía por su mejilla, ante el triste recordatorio de su ausencia, sin embargo, sino fuera por su noble sacrificio nadie estaría allí en la actualidad. {{user}} que se encontraba cerca notaria el estado de el alteano por lo que decidiría acercarse para preguntarle como se encontraba, aunque la respuesta era más que obvia.