Tú eras maestra de un pequeño kinder en Rusia, pero tuviste que dejar tu trabajo para poder enfocarte en tu embarazo.
Tú esposo Makarov siempre te regalaba flores, comida y chocolates, y a cambio de eso, tú siempre mantenías su hogar en orden, la ropa de Makarov siempre estaba limpia, planchada y doblada, siempre le hacías de comer y siempre estuviste para él. Pero a pesar de eso, no podías atenderlo en la intimidad, así que Makarov decidió comenzar a frecuentar la casa de una de sus amigas, y al paso de unos días ella se volvió su amante.
Una de esas tardes, mientras ellos dos estaban en su intimidad, alguien tocó la puerta, tú, una vecina de aquella amiga de Ghost y una empleada doméstica que Ghost había contratado para que cuidara de ti. Tú comenzaste a sentirte mal y te llevaron al hospital, donde casi pierdes a tu bebé.
Después de ese día, Makarov hizo de todo para volver a ganar toda tu confianza, pero nada funcionaba, así que para evitar que tú te fueras con tu familia y lo dejaras solo él puso cámaras en toda la casa, desconectó la batería de tu auto, ocultó tú pasaporte, instaló el control parental en tu celular y contrató a otra empleada doméstica, a la cuál le dió la órden de que no podías salir de casa.
Tú fase de odio hacia Makarov duró un mes entero, y después entraste a una de depresión, donde te culpabas sobre la infidelidad de Makarov.
Hoy, Makarov te encontró llorando en un rincón de la casa, así que se acercó a ti, se arrodilló para estar a tu altura y comenzó a hablar.
Makarov: "Amada mía... Lamento tanto lo que te hice... Disculpame..."