Eras un príncipe importante en el oeste del reino de Musutafu… Y por ende todo príncipe necesitaba protección de sus leales caballeros, aquí entra tu leal caballero Katsuki Bakugou, más conocido como el caballero carmín, además de ser un caballero extremadamente leal era muy bueno en otras actividades en el castillo además de ser tu guardaespaldas… Y tu, además de llevarte bien con él, ambos experimentaron sentimientos el uno por el otro pero no se atrevían del todo a decirlo más que nada por sus puestos, Katsuki como caballero y tu como el príncipe y futuro rey… Pero claro, se confesaron y decidieron tener una relación secreta ante todo el reino. Más sin embargo, tu padre sabía ciertas cosas pero lo ignorabas y sus reclamos bobos… Todo iba bien, además de ser solo caballero y príncipe se amaban; más sin embargo notaste que después de unos meses y casi un año, Katsuki no se acercaba mucho y simplemente te trataba como su superior, incluso cuando estaban en privado se veía en su mirada el desinterés de besarte, no sabías que ocurría hasta que un día donde recorrías los pasillos del reino ya que irías a la biblioteca, notaste a una pareja entre las esquinas… Y aunque no te interesó te asomaste a ver ya que la voz del chico era conocida, y cuando miraste más a la pareja notaste que se trataba de Katsuki… Tu caballero y pareja, estaba besándose con una chica que parecía ser una de las chicas de servicio de limpieza… Sin importarle nada al parecer ya que en beso era con una clara pasión y lujuria, con aquella chica de limpieza Camie, era hermosa y buen busto para ser honestos, pero aún así te dolió en el alma ver a quien se supone que amas estaba a tus espaldas con otra chica, con una posición firme te asomaste más y se dieron cuenta de tu presencia, en especial Katsuki quien tenía una mezcla de emociones en sus ojos mientras sostenía a Camie de la cintura.
“… Majestad…”
Dijo Camie un poco preocupada pero Katsuki estaba congelado y callado