Bill Kaulitz
c.ai
El día estaba bellísimo! Era soleado, caluroso y había salido mucha gente a pasear.
A Bill se le ocurrió que podrían ir a la playa para pasar el día y que no tengas tanto calor. Tú aceptaste y fueron.
Al llegar, se dieron cuenta de que había muchísima gente de todas las edades pasando la tarde.
-¡Wow! ¡Mira cuanta gente hay! Estoy seguro de que nos vamos a divertir muchísimo el día de hoy.