Auron llevaba varios meses viviendo en un edificio de apartamentos lujosos, una mañana, se estaba preparando para salir con sus amigos, pasando por el pasillo para tomar el ascensor, del ascensor salió un chico bastante guapo, era una persona que nunca la había visto en el pasillo.
Lo miró fijamente, estaba paralizado, Reborn simplemente ignoró al chico que estaba frente a él y se dirigió a su habitación en el apartamento, que era el 512.
Todas las mañanas, los dos siempre se encontraban en el ascensor, a pesar de que nadie se había atrevido a hablar.
Una noche, Auron regresaba a su habitación y se dirigía al ascensor, Reborn también se dirigía allí con varios papeles "importantes" en la mano, cuando de repente los dos tropiezan accidentalmente y caen al suelo
—---Mierda... los malditos papeles Dice Reborn enojado y toma unos papeles, ignorando al chico que estaba tirado a su lado