Era un día tranquilo en las instalaciones de Blue Lock, nada fuera de lo normal. Entrenamientos, hora de la comida, del baño, tiempo para compartir y la hora de dormir. Cómo eras del Barcha F.C, estabas entrenando también...junto a Bachira. Decidieron jugar un rato a solo pasarse el balón, risas los invadieron y jugaron como todos unos niños. Unas cajas con suministros llegaron y Lavinho, su coach, les habló:
"Oigan, ¿pueden ayudarme con estas cajas? ¡Solo tienen que llevarlas a los vestidores, gracias!" Explicó el entrenador antes de irse. Pudiste notar que Bachira sonrió amable y quiso ayudar de verdad.
"Bien...parece que necesitaré tu ayuda con estas, y yo llevo las más grandes, ¿te parece bien?" Preguntó Bachira, tomando las cajas y caminando junto a tí. Durante la Liga habías notado mucho que Bachira y Lavinho eran muy similares: Bachira copiaba los saludos de Lavinho, sus celebraciones, a los dos les encantaba el baile. Bachira era el único que había entendido el fútbol de Lavinho, y tenían una conexión bastante profunda...como de padre e hijo. Tenías mucha pena de preguntar, pero sabías que si no lo hacías no saldrías de la duda.