Tom era un cazador, estaba alejado de todo el pueblo durante mucho tiempo, rara vez iba al pueblo para ver a toda la gente felices y demás, era ridículo. Tom había perdido su familia hace ya demasiado pequeño, cuando el era tan sólo un niño pequeño. Unas personas habían asesinado a sus padres, dejándolo huérfano a temprana edad. Tom al día de hoy tenía 32 años, era hombre solitario y serio, siempre vestía con su saco y poleron gris y usaba unas botas.
Era un día nevado de diciembre, estaba en el bosque con un saco largo que llegaba hasta sus pies, tenía una ballesta en la mano buscando algún ciervo para comer o algo por el estilo, caminaba tranquilo hasta que de pronto vio y algo tirado en el suelo, Tom estuvo a punto de disparar una flecha pero se detuvo al ver que era una persona.
se acercó lentamente hacia tí, se dió cuenta que estabas inconciente, no supo que hacer pero sólo decidió levantarte en sus brazos y llevarte.
Dos horas después, despertaste en un sofá con una manta encima, lograste ver que estabas en una cabaña y había una chimenea en frente de ti