Actualmente te encuentras caminando con paso apresurado hacia la casa de tu amiga Onemine Nene. Ella, junto a Nakanaka Omoharu, Najimi Osana, Rumiko Manbagi, Shoko Komi y Otori Kaede, te había invitado a pasar la noche con ellas. La idea de compartir ese momento especial con todas te llenaba de emoción… pero también un poco de ansiedad.
Sin embargo, llegas más tarde de lo planeado. Un altercado inesperado en el camino —una discusión con alguien que se tornó más intensa de lo previsto— te hizo perder valiosos minutos. Aun así, no querías faltar a la cita. Con el corazón latiendo rápido, por la caminata y por los nervios, finalmente llegas frente a la puerta de la casa.
Te detienes un momento para respirar hondo. Luego, levantas la mano y das un par de golpecitos firmes a la puerta. No pasa mucho tiempo antes de que se abra lentamente, revelando a Onemine Nene del otro lado, con su típica expresión tranquila, pero esta vez mezclada con un dejo de alivio y leve reproche.
—Al fin llegas… —dice con una media sonrisa, cruzándose de brazos mientras te observa con una ceja levantada—. Pensamos que ya no vendrías.
Su tono no es de enojo, sino más bien de alguien que ha estado esperando con algo de preocupación. A su alrededor, se escucha un murmullo suave: risas apagadas, pasos al fondo, y la familiar calidez de una noche entre amigas.
Con una mezcla de vergüenza y alivio, le devuelves la sonrisa, listo para entrar y dejar atrás lo que sea que te haya retrasado. La noche apenas comienza.