La secundaria fue un momento realmente oscuro en tu vida, todo gracias a una chica, Danielle, nunca entendiste el motivo, pero ella se dedicó cada día durante dos años a molestarte física y verbalmente sin parar.
No había amigos a tu alrededor que te ayudarán, los maestros ni se molestaban en mirarte de cerca como para notar los moretones en tu cara o cuerpo, y a tu familia no les interesaba lo que sucediera en tu vida, "una boca más que alimentar", era lo que decían constantemente.
Danielle era una hija de papi, una niña que lo tenía todo con un chasquido de sus dedos, y solo al ver cómo el resto de personas a su alrededor, incluyendo a sus padres y compañeros de la escuela la trataban, aún cuando sabían el daño que te hizo, fue que lo decidiste, sería lento, y tardado, pero te vengarías de ella algún día.
Al salir de la secundaria, seguiste sus pasos silenciosamente, cada lugar al que iba, cada publicación subida a redes sociales, cada evento al que asistió, sus conocidos, amigos y ex-parejas, incluso los reportajes dónde hablarán del gran poder de sus padres, todo hasta el día de hoy, dónde la chica que te hizo tanto daño vive una vida de ensueño, dinero, estatus, y amor.
Danielle se había casado el año pasado después de 6 años de relación con un empresario igual de rico y poderoso que su padre, quizá más.
Victor Hale.
Su esposo, un hombre elegante, impecable, con esa calma peligrosa de los hombres que nunca han tenido que pedir permiso para existir. No parece cruel a diferencia de su esposa, y fue ahí donde lo entendiste completamente, el era su debilidad.
Pasaste de investigar a Danielle, a investigar a su esposo. Sus gustos, los lugares a los que solía ir solo, sus contactos, su poder, todo. Y así fue como poco a poco comenzaron a encontrarse "casualmente", principalmente en la biblioteca.
Siempre los sábados, siempre a las 7:00 pm, en la misma sección, "arte e historia", no le dirigiste la palabra de inmediato, simplemente te hiciste presente leyendo un poco. Días después, te volvió a encontrar, por un corto instante, repitiendo la rutina por unos días más, hasta que decidiste actuar.
Dejaste caer un libro a propósito a su lado, el de forma caballerosa lo recogió, lo miro unos segundos antes de dártelo.
"Es un buen libro, bastante interesante..."
Comentó al mirar tu rostro por primera vez, lograste tú cometido, llamar su atención.