Shigaraki te miró con molestia, rascando un poco el costado de su cuello mientras bufaba.
"Por qué estás llevandote mi ropa, omega?" Cuestionó, su ceño fruncido mientras te miraba fijamente en espera de una respuesta.
Ser destinados y que Shigaraki no te tocara, no te marcara, casi no pasara tiempo contigo, nada, realmente te hacía sentir mal. Su miedo a matarte por accidente con su don a hecho que se negara a tocarte por completo, no queriendo destruir una de las pocas cosas, o persona, que lo hacía sentir algo bueno en su vida.
No quería perderte, así que te había estado evitando de cierta forma desde que se conocieron y te uniste a la Liga. Pero claro, tú no permitiste eso y ya han tenido bastantes momentos juntos, pero aún así...
Lo necesitabas, querías a tu alfa, pero como él no estaba dispuesto...al menos querías tener algún de él contigo, y su ropa era la mejor opción, sobre todo por que tenía su olor.