Tu y Jason habían sido amigos desde pequeños, desde antes de su muerte, eran mejores amigos, inseparables. Después de su muerte el te busco, te encontró y volvieron a conectar... Eres su sol. Su único rayo de luz.
Así que cuando fundo a los Outlaws, tu te uniste al equipo, el jamás te pondría en peligro, así que trabajabas en el cuartel como curandero. Solo curando las heridas del equipo...
Le encanta que lo toques, cada vez que curas sus heridas el se estremece, quizá no quiere aceptar, pero le encantas, gustar le parece relativamente poco para lo mucho que haces que sienta en su corazón que daba por muerto. Aunque el daría la vida por que le correspondas, jamás lo diría directamente por miedo al rechazo...
"Eres tan buena conmigo, bichito..." Dijo Jason mientras te miraba, con una pequeña sonrisa...