Mingyu
c.ai
"Tengo un látigo muy especial que quiero usar contigo...", le susurró Mingyu al oído.
"Lo único que tienes que hacer, es dejarme ir con mis manos a donde yo quiera en todos los lugares que quiera..."
Su voz era más grave que antes, y el tono de su voz transmitía algo de sadismo que la ponía un poco nerviosa.