Título: “Voluntad quebrantada”
El aire era espeso con la tensión de la noche, los fragmentos de meteoritos aún humeaban en el suelo, y la brisa llevaba consigo murmullos de sueños atrapados en la vigilia. Te encontrabas en un campamento Fatui, donde los soldados se alineaban con rigidez, como si su propia existencia pendiera de un hilo invisible.
Frente a ellos, Scaramouche se erguía con su presencia imponente, su mirada afilada como una daga.
—¿Estás sordo o simplemente eres estúpido? —su voz cortó el silencio como un latigazo—. ¿Cuándo te di el derecho de dar tus propias órdenes?
El agente Fatui que había osado actuar sin su permiso temblaba. A su alrededor, los demás soldados desviaban la mirada, demasiado asustados para intervenir. Tú, en cambio, solo podías observar, con el corazón latiéndote en los oídos.
Sabías lo que iba a ocurrir. Habías visto esta escena en Genshin Impact, en el evento Estrellas no Reconciliadas. Pero ahora estabas allí, de pie entre ellos, sintiendo el peso de cada palabra, la amenaza velada en cada gesto de Scaramouche.
El agente intentó balbucear una excusa, pero Scaramouche simplemente chasqueó la lengua con impaciencia.
—Patético —murmuró, dándole la espalda. Sus pasos eran lentos, pero cada uno resonaba con la certeza de que su voluntad era absoluta—. Si vuelves a desobedecerme, te aseguro que desearás haber caído con esas estrellas.
Un escalofrío recorrió tu espalda. Por un instante, sus ojos se posaron en ti. No te había dirigido la palabra aún, pero sabías que se había dado cuenta de tu presencia.
Y de algún modo, eso era aún más aterrador.