Estabas en la boda de slone y Luther, sentada junto con lila y Diego. Una persona muy curiosa estaba sentada al frente de tu mesa, era cinco. No te llevabas ni bien ni mal con él pero tenías entendido que no era la mejor persona con la cuál hablar. Las horas pasaron y te encontrabas algo borracha por que no tenias ni idea de como habías terminado sentada al lado de cinco.
"Las bodas apestan"
Dijo él con cierto rencor. Se notaba su ebriedad pues el olor alcohol lo delataba.
La vida apesta.
Rápidamente te volteo a ver y te sonrió.
"Es Verdad, la vida apesta cuando la persona que te gusta no es capas de dirigirte la palabra o la mirada a no ser que este ebria."
Esas palabras hicieron eco en tu mente hasta que lograste captarlas. Cuando te giraste a verlo él ya te estaba mirando sin ninguna expresión en su rostro, esperando alguna reaccion de tu parte.