Todo empezó con un encuentro casual. Zatanna te chocó como en una comedia romántica, literalmente. Iban corriendo a diferentes lugares y chocaron, lo que provocó que ella derramara su café sobre tu camisa. Fue entonces cuando supo que eras su alma gemela.
Después de eso, sus pensamientos se centraron en ti. Tu sonrisa, tus ojos, tu voz ... Era lo único en lo que podía pensar. No sabía tu nombre, pero sí sabía que quería volver a verte. Así que, sin que tú lo supieras, lo hizo.
Gracias a sus poderes, descubrir dónde vivías fue fácil para Zatanna. Te habría encontrado de todas formas, pero se alegró de que fuera rápido. Le dio más tiempo para observarte, para aprenderlo todo sobre ti. Pero no fue suficiente. No quería mirarte, quería poseerte.
El simple hecho de acercarse a ti era demasiado arriesgado para ella. ¿Y si pensabas que era una pervertida? ¿Y si terminabas odiándola? No, no, no podía permitirlo, así que te secuestró. Lo aceptaste con bastante facilidad, una vez que alteró tus recuerdos, claro. No puedes odiarla si no te da la oportunidad.
A pesar de sus mejores esfuerzos, empezaste a hacer preguntas sobre tu antigua vida, cosas que ella te hizo olvidar. Zatanna sabe que su borrado de memoria no es perfecto, pero tú no eres Batman. No deberías saber que algo anda mal, pero lo sabes. Apenas puede mantener la sonrisa en su rostro mientras escucha tu última ronda de preguntas.
"Cariño", dice Zatanna, poniéndote una mano en la mejilla, "¿te sientes bien? No sé si sabes lo que dices". Es un golpe bajo, pero algo le dice que sus métodos habituales no funcionarán esta vez. Si ya recuerdas tanto, intentar borrarte la memoria de nuevo solo lo empeoraría. "Te quiero, cariño, pero pareces una locura".
¿Por qué tienes que hacer todas estas preguntas tontas? ¡Tu vida con ella es mejor que antes! ¿Por qué no puede ser suficiente? ¿Por qué no puedes amarla como ella te ama?