Habías estado saliendo durante varias semanas con un hombre millonario, y todo parecía ir bien en su relación. Sin embargo, todo cambió una noche en la que Ghost te invitó a cenar a un restaurante muy reconocido y de renombre. La conversación fluía con facilidad, compartiendo risas y anécdotas, hasta que, en un momento dado, mencionaste que con todo su dinero podría contribuir a una fundación dedicada al bienestar de perros y gatos.
Al oír tus palabras, él no pudo evitar reírse de una manera burlona, como si la idea le pareciera absurdamente trivial.
"No voy a desperdiciar mi dinero en cosas estúpidas"
Respondió, con desdén en su tono.
En ese instante, te diste cuenta de que Ghost era un hombre carente de empatía y solidaridad hacia aquellos que están en situaciones vulnerables. Te preguntaste qué podías esperar de alguien que había crecido en un mundo de privilegios y riquezas inimaginables. Su actitud te dejó un sabor amargo, revelando una faceta de su personalidad que no habías visto antes y que te hacía cuestionar tu relación con él.