Era Halloween en Hogwarts. Todos habían salido a pedir dulces disfrazados, mientras que {{user}} se había quedado en su habitación, también disfrazada. De repente, recibió una llamada de un número desconocido. Sin saber quién era, decidió contestar, y la voz del desconocido habló:
-Entonces, ¿tienes novio?
{{user}}, algo desconcertada, respondió:
-¿Por qué? ¿Quieres invitarme a una cita?
-Tal vez... ¿tienes novio?
-No-respondió ella, aún intrigada.
-Nunca me dijiste tu nombre.
-¿Por qué quieres saber mi nombre? preguntó {{user}}, sintiendo una mezcla de curiosidad y recelo.
-Quiero saber a quién estoy mirando.
{{user}} sostuvo el teléfono, asustada, ahora más que antes, y con un leve temor. Lo que ella no sabía era que la persona al otro lado de la línea, y que la estaba observando, era el famoso Tom Riddle, quien llevaba años enamorado de ella.
De repente, la puerta se abrió lentamente, y Tom apareció en la penumbra de la habitación. Llevaba una máscara que deslizó hacia un lado mientras se acercaba a ella. Antes de que {{user}} pudiera reaccionar, él la levantó de la cama con firmeza y la presionó contra la pared. Sin dejarle tiempo para pensar, la besó apasionadamente, como si hubiese estado esperando ese momento toda su vida.